Alborada

Nov
28

PRIMERA PARTE:

Estoy sentada en medio de una playa, el sol deliciosamente roza mi piel, tomo un sorbo de piña colada, veo el mar y me relajo, esto es vida… El cielo, tan azul y tan perfecto; siento como si Dios me hablara…

-¡¡LEVANTESE!!-

Un ruido parecido a golpes irrumpe mi mente… ¿Eso fue el cielo? Se estremece todo a mi alrededor, se oscurece la playa, se va todo, se va…

Despierto de un solo golpe, se oye movimiento y gritos a mi alrededor.

Ala mierda, que hora es?

Sietiendo la cara de plomo, apenas abro los ojos y medio le atino al reloj… 1/3/2005 – 2:30 AM dice la maldita pantallita verde.

Ala puta, con que razón.

-EEEEVAAAAA!!!!! Levantáte por la gran diabla! Ya nos vamos a ir y vos ni vestida estás!

NI bañada estoy, no me chinguen, a esta hora esperan que salga con cara de muñeca?

-Ya te despertaste?! Te dejé tu vestido en la mesa de noche, apurate!

Vestido? Su madre.

Agradezcan que no voy a salir con el poncho engrapado a la piel.

Me pongo un pantalón y mil suéteres, salgo a la sala. Un gentío en la sala, como que estuvieron de a 4 en los sillones, todos me ven.

Mi madre reconoce mi presencia y dice:

-Eva, te zampás ese vestido, no solo lo caro que me salió!

Veo a toda la gente riéndose y murmurar

-Esa patoja que ni bonita se puede vestir por un día

Todos se ganan una mirada que grita, cerotes.

-Ponételo!

A la gran diabla, cuando me esté muriendo de pulmonía, con mi último aliento les voy a sacar la madre diciéndoles que es su culpa.

Me meto el vestido, tacones, maquillaje… colores más cerotes. Celeste claro, parezco pastel de baby shower.

-Ya es tardísimo!! Vámonos!- oigo decir.

Veo mi reloj, 2:45. Vaya… mega tarde.

-Métanse al carro, ya voy yo!

En un relajo de cabezas, bolsas, suéteres y una asquerosa mezcla de perfumes, voy metida en el carro; una sardina enlatada se siente libre comparándose conmigo.

Y allí va el carrito, todos platicando de chismes y cosas sin sentido, veo a la ventana, los carros pasan… iremos todos al mismo lugar, cuál será la historia de cada carro que pasa a nuestro lado?

Llegamos al famoso lugar, y hace un frio de mil demonios.

Comenzamos a caminar, todos disponiéndonos al campito, los veo avanzar y alejarse….

Me quedo sola, de nuevo.

Bueno, hay que acostumbrarse, otro día que vamos a ser mi cabeza y yo.

-Eva! No pensé que fueras madrugadora- oigo una voz conocida

-Acá me tienen, más dormida que despierta, y vos Ana?

-Acá que me metieron en un vestido horrible y yo muerta de frío; de paso… no sabés a qué hora es que comienza la alborada?

- A las 4, pero vos sabés que se llena, hay que estar temprano.

-vamos, porque yo no quiero quedarme atrás de otro viejo pizado igual que el año pasado.

Una risa sale de mí, talvez este día no va a ser tan malo.

(continúa)

 

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