Primera Parte
-llego en un ratito
Me veo en un espejo que está cerca. Que ropa, y para colmo ando con una cara que parece cruce entre vampiro y goma. Con estas fachas, me va a ver y la vuelta se va a dar. Qué hago?
Un sueter.
Puta, no te vas a poner eso en serio? Parece costal de café.
Preferís que te vea con una camisa rosada?
Con este calor?
Que pizados… Está espantoso pero le va a tener que hacer.
Vaya vos, que buen look.
Qué tanto es un ratito? Uno, cinco, diez minutos?
Y el tiempo me odia, veo que cada segundo pasa a la velocidad de la choya, está conspirando contra mí.
Siento que se me sale el corazón del pecho.
Que voy a hacer? Qué le voy a decir? Como se verá en realidad?
Le pido una foto?
Allí si te vas a ganar una tu sacada de madre.
Me siento temblar, cómo puede ser eso? este lugar me tiene bajo el sol y voy a terminar peor que camarón, como puedo estar temblando?
Tenés miedo. Tengo miedo?
Soy el ahueve andando!! eso explica algo?
Voy a terminar como la patoja del exorcista de tanto voltear a ver, pasa otro minuto.
Distingo algo a lo lejos, será ella?
La veo, será ella? Me la estoy imaginando? Viene hacia acá o no?
No.
A alguien ya le agarró la locura….
Le estaré poniendo su rostro a cada persona que pasa a mi lado?
Respiro y cierro los ojos un momento. Serenidad, qué tan mal me puede ir?
Vuelvo la vista hacia el extremo de la calle.
Allí está.
Viene para acá.
Dios.me.libre.con.Dios.me.guarde.
Se está acercando.
Tengo chance para salir corriendo, digo que me llamaron, que me desmayé, que cayó un meteorito.
Fingiré demencia, amnesia o cualquier otra babosada, me voy!
Quedate allí.
Fuck. Me vio.
Será a mí que me vio? Volteo a ver hacia todos lados, tal vez hay alguien más interesante que yo atrás mía.
Ya está cerca.
La veo.
No le hacen justicia las fotos. Está preciosa.
Que cuerpazo. Es más bajita que yo.
Pelo liso, largo y rubio.
Lentes.
Blusa blanca, pantalón negro. Increíble como se le puede lucir tan bien algo tan sencillo.
Y sin siquiera darme cuenta, está enfrente de mí.
Murmuro un patético –Hola
-Hola- dice ella sonriendo.
Dios mío. Esa sonrisa me va a matar.
En este momento no existe absolutamente nada más que ella, yo y su sonrisa.
Se acerca. Qué va a hacer? Que hago?
Un ligero abrazo y un besito en la mejilla como saludo.
Modales mas mierdas los míos.
Siento que me quedo en trance por esta vida y la siguiente, su perfume… nunca he sentido aroma más delicioso que ese perfume.
-como estás?
Vilmente arrancado de mis pensamientos, regreso a verla, a formular una respuesta.
-bien bien, por acá asustándote un tu ratito
Y vaya si no la estas asustando pedazo de animal, va a salir corriendo, ya te viste la cara de nervios que cargás?
-ah que bien, bueno… ahora ya sabes que por acá es que trabajo, para otro día que si podamos almorzar
Soy yo que ya me explotó el cerebro o me está dejando camino libre para juntarnos a almorzar?
Platicamos un momento, de cosas que ya nunca recordaré pero su imagen juro grabarla en mi mente.
-y mira, me vas a decir que saber ni que me pasa, pero te tengo una proposición indecorosa
Me mira seria. -aver, depende que sea- dice riéndose.
Una parte de mi corazón se derrite.
-una foto?
-una foto? Es en serio?
Bravo campeón, si no la habías espantado antes ahorita lo lograste.
-para que quede prueba – prueba de que? De que soy un manojo de nervios?
-va, pero hay me la pasas, ok?
-ok- sonrío, por primera vez hayo la calma.
Tomo la foto, la veo, me sonríe y siento como le sonrío de vuelta. El mundo no existe. Nos decimos todo sin hablarlo.
-ya me tengo que ir
Un dolor en el pecho, obviamente no podía tenerla para siempre, pero me encantaría.
-ok, dale… no hay problema
-te platico mas tarde – me sonríe- hay me pasas la foto si?
Con gusto, cuando quieras, aver cuando te vuelvo a ver, te vas con cuidado, estás preciosísima, me encantas, disculpa que ando idiota pero es que me quitaste el aliento.
-ok, hay platicamos
Por favor, alguien resetéeme de un golpe por ser tan idiota.
Una ultima sonrisa, un abrazo y la veo alejarse.
La realidad vuelve a mi, debo regresar a donde se supone que tendría que estar. Pero quiero disfrutar este momento, todavía no siento que en realidad sucedió, veo la foto como si no fuera cierta, sabía que mi mente me iba a pedir esa prueba, de que la ví, de que me quedé sin aliento.
Me fuerzo a caminar de vuelta hacia mi asiento y continuar con lo que sea que haya estado haciendo.
Siento una vibración. No puede ser que siga temblando, me doy cuenta que viene de mi bolsillo.
Un mensaje. De ella.
‘Las fotos no te hacen justicia, te ves muy bien’
Sonrío tanto que hasta me duele.
Esto puede ser el comienzo de algo bueno, después de tanto tiempo, soy feliz.